Como esta malvada cebolla.
Pero algunos son inocentes y van descubriendo sus manos.
Parece que algo se le metió al ojo... y duele.
Mira esas bolsas, criticando a la pala.
O quiere estornudar o está gritando.
Para él es un gusto recibirte y mostrarte la ciudad.
Pero este pantalón no confía en ti.
¡Yahoo!
Y ¿qué dices? ¿estás igual de sorprendido que este fregadero?
Si así es, no te pierdas la segunda parte. ¡Hasta luego!










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